La competencia no es el enemigo; es parte del juego. Así que tienes dos opciones: ignorarla o aprender de ella.
Observar cómo actúan otras marcas vecinas te da una perspectiva única sobre tu sector: te ayuda a detectar patrones, prever tendencias y entender mejor a tu público.
Tus rivales no son un obstáculo, sino un espejo en el que ver reflejadas tus propias oportunidades.
Por eso, en este post vamos a ver cómo analizar tu competencia paso a paso y utilizar esa información para fortalecer tu proyecto y marcar la diferencia en tu sector.
- ¿Qué es un análisis de competencia?
- ¿Es lo mismo análisis de competencia y benchmarking?
- Cinco razones de peso para incluir el análisis de competencia en tu estrategia
- Técnicas de análisis de la competencia
- ¿Cómo analizar tu competencia paso a paso?
- Paso 1. Define tu objetivo
- Paso 2. Identifica y clasifica a tus competidores
- Paso 3. Recopila información básica de cada competidor
- Paso 4. Investiga sus estrategias de precios y ofertas
- Paso 5. Evalúa su presencia digital
- Paso 6. Estudia su proceso de venta y atención al cliente
- Paso 7. Evalúa sus acciones de marketing y comunicación
- Paso 8. Haz un análisis DAFO
- Paso 9. Mapa de posicionamiento
- Paso 10. Define tu ventaja competitiva
- ¿Cómo ChatGPT puede ayudarte a hacer un análisis de la competencia?
- 1. Define tu objetivo
- 2. Identifica a tus competidores clave
- 3. Recopila información de cada competidor
- 4. Analiza precios y ofertas
- 5. Evalúa la presencia digital de tus competidores
- 6. Estudia su proceso de venta y atención al cliente
- 7. Analiza su marketing y comunicación
- 8. Efectúa un análisis DAFO
- 9. Construye un mapa de posicionamiento
- 10. Define o fortalece tu ventaja competitiva
- Conclusión
¿Qué es un análisis de competencia?
Un análisis de competencia es el proceso de investigar y evaluar a las empresas que compiten con tu negocio para conocer sus fortalezas y debilidades, estrategias y posición en el mercado.
Vas a hacer un análisis minucioso de diferentes aspectos de tus competidores: productos, precios, tácticas de marketing, distribución y servicio al cliente.
Su utilidad reside en que puedas compararte con ellos para consolidar tu posicionamiento y tu ventaja competitiva.
3 tipos de competidores, ¿qué papel juegan en tu estrategia?
En cualquier mercado conviven tres tipos de competidores que definen el entorno de tu negocio: directos, indirectos y potenciales.
Para que tu estrategia funcione, es fundamental entender qué papel juegan cada uno y cómo abordarlos dentro de tu plan de marketing para estar siempre un paso por delante o al menos que no te pille nada por sorpresa.
1. Competencia directa
Son marcas que ofrecen el mismo producto o servicio y compiten por el perfil de cliente al que te diriges.
Compiten contigo por cuota de mercado, visibilidad y preferencia.
Es un clásico: Coca-Cola vs. Pepsi.
2. Competencia indirecta
Este tipo de competencia aparece cuando otra marca cubre la misma necesidad, pero con una solución diferente.
No venden lo mismo, pero resuelven el mismo problema o cubren el mismo deseo.
Un ejemplo de ello son las salas de cine y Netflix u otras plataformas de streaming por suscripción como HBO Max o Disney+.
3. Competencia potencial
Es la que todavía no compite contigo… pero puede hacerlo.
Aparece cuando una marca de otro sector decide diversificarse o una startup irrumpe con una solución capaz de revolucionar el mercado.
Un buen ejemplo es Amazon, que comenzó vendiendo libros y terminó convirtiéndose en rival directo de plataformas como Netflix con el lanzamiento de Prime Video.
¿Es lo mismo análisis de competencia y benchmarking?
No, no es lo mismo. Aunque a menudo se usen como sinónimos, cada uno cumple un objetivo distinto.
- El análisis de competencia se centra en las empresas que ofrecen productos o servicios similares a los tuyos o que compiten por el mismo público. Te muestra cómo se posicionan, cuáles son sus estrategias y en qué se diferencian, para que detectes oportunidades dentro de tu mercado.
- El benchmarking, en cambio, amplía la mirada. Compara tu empresa con las referentes del sector, incluso si no son competencia directa. Te ayuda a identificar buenas prácticas, inspirarte en ellas y aplicarlas para mejorar tus resultados.
El análisis de la competencia te muestra con quién compartes el terreno de juego. El benchmarking te enseña cómo juegan los mejores.
Cinco razones de peso para incluir el análisis de competencia en tu estrategia
Analizar a tu competencia es una palanca de crecimiento. Te ayuda a decidir mejor, adelantarte a los cambios y fortalecer tu propuesta para hacerla más competitiva.
1. Entiendes el terreno de juego
El primer paso es saber con quién compites, tanto de forma directa como indirecta.
Este análisis te ayuda a distinguir entre quienes ofrecen productos o servicios similares a los tuyos y quienes cubren la misma necesidad con una solución diferente.
Conocerlos te da una mirada más amplia del mercado y te facilita la correcta definición de tu público y propuesta de valor.
De este modo, entiendes quién ocupa tu mismo espacio y cómo puedes diferenciarte.
2. Detectas brechas y oportunidades reales
Medirte con otras marcas no es competir, es aprender.
Estudiar los productos, precios o estrategias de tus competidores revela lo que aún no se está ofreciendo o lo que podría mejorarse.
No se trata de copiar, sino de reconocer dónde puedes aportar un valor distinto y convertir esas brechas en oportunidades.
3. Comprendes la dinámica del mercado
El análisis constante te muestra hacia dónde se mueven las tendencias, qué tácticas dejan de funcionar y cómo cambia el comportamiento del consumidor.
Con esa información, puedes ajustar tu estrategia y mantenerte alineado con las necesidades del mercado.
4. Refuerzas tu propuesta y tu posicionamiento
Con este estudio puedes redefinir tu posicionamiento, destacar tus puntos fuertes y corregir posibles debilidades.
Al mismo tiempo, mejoras tu identidad de marca y refuerzas la coherencia entre lo que comunicas y lo que ofreces.
Así consigues que tu negocio ocupe un lugar claro, sólido y diferenciado en la mente de tus clientes.
5. Proacción más que reacción
El análisis de competencia actúa como un sistema de alerta temprana. Tus decisiones serán proactivas, no reactivas.
Podrás prever movimientos del mercado, cambios en las tendencias o acciones de tus rivales que puedan impactarte tanto positiva como negativamente.
Técnicas de análisis de la competencia
Existen técnicas que te ayudan a trazar el mapa del mercado y ver con claridad dónde se posiciona tu marca frente a las demás.
1. Marcos estratégicos
Este enfoque analiza el contexto del sector para entender dónde se sitúa tu marca frente a sus competidores.
Análisis DAFO

Es un clásico, pero sigue siendo eficaz.
Identifica, mediante un análisis DAFO, las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas, tanto internas como externas, que influyen en tu negocio.
Con este marco de referencia puedes detectar qué te diferencia, qué debes mejorar y qué factores externos pueden influir en tu evolución.
Cinco fuerzas de Porter

Este modelo analiza la intensidad competitiva de tu sector.
Examina la rivalidad entre empresas, la amenaza de nuevos competidores o productos sustitutivos y el poder de negociación de proveedores y clientes.
Es una radiografía del entorno competitivo que te ayuda a entender lo atractivo o saturado que está tu mercado.
Análisis PESTEL

El análisis PESTEL profundiza en factores políticos, económicos, sociales, tecnológicos, legales y medioambientales que afectan a tu negocio.
Es una técnica útil para anticipar tendencias o riesgos antes de que impacten en tu estrategia y tomar decisiones más informadas a largo plazo.
2. Análisis operativo y de mercado
Aquí se trata de observar cómo trabajan tus competidores en su día a día: qué hacen, cómo lo comunican y qué resultados obtienen.
Benchmarking
El benchmarking compara tus procesos, productos o servicios con los de las empresas líderes del sector: cómo trabajan, qué resultados obtienen y qué hacen para destacar.
Con esta información, aplicas las prácticas que ya están funcionando en otras empresas y que mejoran tu desempeño.
No se trata de copiar, sino de aprender de lo que ya funciona y adaptarlo a tu realidad.
Mapa de posicionamiento de marca
El mapa de posicionamiento te ayuda a visualizar cómo se sitúan tus competidores en la mente del consumidor.
Selecciona dos variables clave para tu sector —por ejemplo, precio y valor percibido, o tradición y modernidad— y coloca a cada marca según su propuesta y estilo.
Con esta herramienta verás qué zonas del mercado están saturadas, dónde existen huecos y cuál es el espacio que tu marca podría ocupar con más coherencia.
Customer Journey
Describe el recorrido que hace una persona desde que descubre tu marca hasta que realiza una conversión (y más allá).
Entender este viaje te permite anticiparte a sus necesidades y puntos de dolor en cada etapa del proceso de compra.
3. Inteligencia digital y datos
Con estas herramientas digitales analizas la presencia online de tus competidores y mides el rendimiento real de sus acciones en internet.
SEO y SEM
Aplica técnicas de posicionamiento SEO para descubrir qué palabras clave posicionan tus competidores y qué contenidos les dan más visibilidad en internet.
En cambio, usa el SEM para ver qué campañas de pago activan, cuánto presupuesto asignan y qué resultados obtienen con ellas, cómo atraer más visitas o reforzar su presencia en el sector.
Social listening
Monitoriza y analiza conversaciones online sobre tu sector y tus competidores en redes sociales, blogs, foros y otros canales digitales.
El objetivo aquí es extraer insights útiles, identificar oportunidades o amenazas y ajustar tu estrategia de marketing, producto y atención al cliente según lo que ocurre dentro y fuera de tus propios perfiles.
Analítica web
Usa herramientas especializadas para analizar las páginas web de tus competidores y ver cómo atraen tráfico, qué fuentes les funcionan mejor y por qué palabras clave destacan en buscadores.
Aprovecha esos datos para detectar oportunidades reales, mejorar tu contenido y competir con una estrategia basada en información real.
¿Cómo analizar tu competencia paso a paso?
Ahora que ya sabes por qué es clave entender a tu competencia, veamos cómo analizarla paso a paso para descubrir oportunidades reales y tomar decisiones que fortalezcan tu estrategia.
Paso 1. Define tu objetivo
Empieza por definir con claridad qué quieres conseguir con tu análisis de la competencia. No siempre es necesario estudiar todos los aspectos de tus rivales.
Si estás entrando en un nuevo mercado, sí conviene llevar a cabo un análisis completo: conocer quiénes son, cómo se posicionan, qué estrategias usan y qué cuota de mercado tienen.
Pero en otras ocasiones, tu análisis puede ser más específico y centrarse solo en un área concreta: contenidos, campañas publicitarias, SEO, precios o atención al cliente.
La clave está en adaptar la profundidad del análisis al objetivo que persigues. Cuanto más claro tengas qué información necesitas, más útil y accionable será el resultado.
Paso 2. Identifica y clasifica a tus competidores
El siguiente paso para entender tu mercado es saber con quién compites.
Haz una lista de empresas —tanto online como offline— que ofrecen productos o servicios similares a los tuyos y clasifícalas.
No todos los rivales son iguales:
- Directa: compiten por el mismo público con una propuesta similar.
- Indirecta: satisfacen la misma necesidad con una solución diferente.
- Potencial: son referentes que marcan tendencia en tu sector, aunque aún no compitas directamente con ellos por tamaño o alcance.
Analiza su presencia en el mercado, su tamaño, su reputación y la forma en que comunican su propuesta de valor. Observa qué hacen bien, qué repiten todos y qué parece funcionar mejor.
“Tu objetivo aquí no es imitarlos, sino entender el terreno donde compites y descubrir qué áreas poco atendidas puedes aprovechar.”
Paso 3. Recopila información básica de cada competidor
Necesitas datos reales y contrastados para entender bien a tus competidores.
- Datos cuantitativos: informes financieros, volumen de ventas, cuota de mercado, número de empleados, crecimiento anual o precios medios.
- Datos cualitativos: reputación de marca, atención al cliente, nivel de innovación, valores empresariales y percepción del público.
Busca esta información en fuentes fiables como webs corporativas, prensa económica, redes sociales, informes sectoriales, asociaciones profesionales o entrevistas.
Cuanta más información tengas, más claro será el mapa competitivo y las oportunidades que puedes aprovechar.
Paso 4. Investiga sus estrategias de precios y ofertas
Ahora que ya conoces bien a tus competidores y el mercado en el que se mueven, es momento de analizar cómo fijan sus precios.
Compara el coste de sus productos o servicios, sus descuentos, promociones y métodos de pago. Observa si apuestan por precios bajos, valor añadido o exclusividad.
Puedes hacerlo revisando sus tiendas online, catálogos, redes sociales o campañas publicitarias. También puedes consultar informes del sector o plataformas de comparación de precios.
Este análisis te permitirá entender cómo perciben las personas el valor de lo que ofreces y ajustar tu estrategia para posicionarte mejor.
Paso 5. Evalúa su presencia digital
Ahora sí, es momento de analizar cómo tus competidores se mueven en el entorno digital.
Empieza por su web
Mira su diseño, estructura y velocidad de carga. Fíjate en si los mensajes son claros, si el contenido guía bien a la persona usuaria y si la experiencia es agradable.
Una web ordenada y bien pensada suele reflejar un negocio coherente.
Sigue con sus redes sociales
Observa qué plataformas utilizan y con qué frecuencia publican. Analiza el tipo de contenido que comparten, el tono que usan y cómo interactúan con su comunidad.
Comprueba si invierten en publicidad o colaboran con influencers para ganar alcance.
Revisa sus canales directos
Suscríbete a sus newsletters y analiza los correos que envían. ¿Aportan valor o solo intentan vender?
Comprueba si tienen blog corporativo, descargables o campañas de fidelización que les ayuden a mantener el contacto con su público.
El objetivo aquí no es copiar su estrategia, sino identificar los canales que mejor funcionan en tu sector y las oportunidades que aún no están explotando.
Para organizar la información, puedes crear una tabla o panel visual donde reúnas todos estos datos y compares su desempeño digital.
Paso 6. Estudia su proceso de venta y atención al cliente
Descubre cómo tus competidores gestionan la experiencia de compra de principio a fin.
Analiza sus canales de venta: web, tienda física, marketplace o redes sociales. Fíjate en cómo presentan los productos, qué información ofrecen y qué pasos siguen hasta completar la compra.
Presta atención también al servicio posventa. ¿Responden con rapidez? ¿Ofrecen garantías, devoluciones sencillas o atención personalizada?
Puedes ponerte en su piel y probar su proceso como si fueras cliente. Así entenderás mejor qué tan fácil es comprarles y qué sensaciones transmiten.
Este análisis te ayudará a detectar puntos de mejora en tu propio recorrido de venta y en la forma de cuidar a tus clientes.
Paso 7. Evalúa sus acciones de marketing y comunicación
Observa con atención cómo tus competidores se comunican y venden su propuesta.
Analiza sus campañas publicitarias, mensajes clave y tono de marca.
Fíjate si apuestan por un estilo aspiracional, emocional o más informativo, y en qué medios invierten: redes sociales, anuncios, prensa local o patrocinios.
Revisa su coherencia visual: logotipo, colores, tipografía, estilo fotográfico. Todo comunica, y los detalles cuentan más de lo que parece.
Por ejemplo, puede que al analizar varias marcas detectes que las que usan mensajes simples y visuales obtienen más interacción en redes o más tráfico desde los anuncios.
Si tu comunicación es más fría o técnica, ahí tienes una pista clara de mejora.
Este análisis te servirá para ajustar tu tono, reforzar tu identidad y crear campañas que conecten mejor con tu público.
Paso 8. Haz un análisis DAFO
Antes de seguir avanzando, haz una pausa y mira tu negocio con objetividad.
El análisis DAFO te ayuda a entender dónde estás realmente y qué factores, internos y externos, influyen en tu posición dentro del mercado.
Más que un ejercicio teórico, es una radiografía sincera de tu situación.
Sirve para contrastar todo lo que has observado de la competencia con lo que ocurre dentro de tu propia marca.
Analiza cuatro puntos clave:
- Fortalezas: todo aquello que te da ventaja frente a los demás. Puede ser la calidad de tu servicio, una comunidad fiel o una buena reputación online.
- Debilidades: esos aspectos que te frenan o requieren mejora. Quizá una comunicación poco constante, una web desactualizada o falta de diferenciación.
- Oportunidades: tendencias, nichos o cambios del mercado que podrían beneficiarte. Nuevas tecnologías, alianzas estratégicas o comportamientos emergentes del consumidor.
- Amenazas: factores externos que podrían afectarte, como la entrada de nuevos competidores, la subida de precios o una crisis en tu sector.
¡Importante! El DAFO es la base de cualquier estrategia, pero no tiene por qué funcionar en solitario. Puedes combinarlo con otras técnicas de análisis como las que hemos visto antes.
Del DAFO al CAME: pasar del análisis a la acción
Una vez que tengas tu análisis DAFO completo, llega el momento de transformarlo en un plan realista y accionable.
Ahí entra en juego el CAME, una herramienta que convierte los hallazgos del DAFO en pasos concretos para mejorar tu estrategia.
Cada letra del CAME responde a una acción:
- Corregir las debilidades que frenan tu crecimiento.
- Afrontar las amenazas externas que pueden afectar tu negocio.
- Mantener las fortalezas que te diferencian y sostienen tu valor.
- Explotar las oportunidades que el mercado pone a tu alcance.
Mientras el DAFO te muestra el diagnóstico, el CAME te marca el tratamiento. Juntos forman una secuencia lógica: primero entiendes tu situación, después actúas.
Paso 9. Mapa de posicionamiento
El mapa de posicionamiento es una herramienta visual que te ayuda a entender qué imagen proyecta cada competidor, qué valores comunican y dónde se solapan o se diferencian entre sí.
Imagina que dibujas un plano del mercado.
Cada marca ocupa un lugar según lo que transmite: algunas destacan por su precio, otras por su estilo, su innovación o su cercanía.
El objetivo es encontrar el espacio libre, ese punto del mapa donde tu marca puede destacar de forma clara y coherente.
Cómo construir tu mapa de posicionamiento
1. Elige dos variables relevantes para tu sector.
Por ejemplo, podrías usar ejes como:
- Precio ↔ Valor percibido
- Tradicional ↔ Moderno
- Funcional ↔ Emocional
2. Coloca a tus competidores según su comunicación, su propuesta y su estilo de marca.
3. Interpreta el resultado.
El mapa te mostrará qué zonas están saturadas, dónde hay huecos sin explotar y qué ajustes puedes hacer para posicionarte con claridad.
Después veremos un ejemplo.
Paso 10. Define tu ventaja competitiva
Una vez tengas clara tu posición, llega el momento de definir qué te hace diferente.
Tu ventaja competitiva es esa característica que marca la diferencia y que tu público reconoce como un valor añadido. Puede ser la calidad de tu servicio, la atención personalizada, la innovación o la experiencia.
Hazte estas preguntas:
- ¿Qué ofreces que tu competencia no tiene?
- ¿Por qué te elegiría tu cliente ideal?
- ¿Qué aspecto de tu negocio genera más confianza o fidelidad?
Exprésalo en una propuesta simple, concreta y coherente con tu marca.
Tu ventaja competitiva no es solo una frase para el discurso comercial. Es el eje que guía tus decisiones, tus mensajes y tu estrategia de crecimiento.
¿Cómo ChatGPT puede ayudarte a hacer un análisis de la competencia?
Analizar a tus competidores lleva tiempo y exige criterio. No se trata solo de reunir datos, sino de interpretarlos, detectar patrones y transformarlos en decisiones que impulsen tu estrategia.
En ese proceso, ChatGPT puede convertirse en tu apoyo inteligente: te ayuda a investigar, estructurar la información y generar conclusiones útiles con rapidez y enfoque estratégico.
A continuación verás cómo puedes integrarlo en tu trabajo paso a paso.
1. Define tu objetivo
En este ejemplo llevaremos a cabo un análisis general para ilustrar el proceso.
Por supuesto, se trata solo de una referencia: cuando lo apliques a tu proyecto, podrás profundizar más y adaptarlo a tu contexto real.
Imagina que gestionas una tienda online de flores y quieres entender cómo se comporta el mercado, quiénes son tus principales competidores y qué oportunidades existen.
Por cierto:
Recuerda que ChatGPT no sustituye tu criterio.
Úsalo como una herramienta de apoyo: contrasta siempre la información que obtengas y verifica los datos antes de tomar decisiones.
2. Identifica a tus competidores clave
Empieza por el mapa general: quién compite contigo, quién cubre la misma necesidad desde otro ángulo y quién podría hacerlo pronto.
Con un par de indicaciones, ChatGPT puede ayudarte a definir ese escenario y clasificar a las empresas por tipo, tamaño o modelo de negocio.
Haz una lista de competidores directos, indirectos y potenciales en el sector de [tu industria].



3. Recopila información de cada competidor
Cuanta más información le des a ChatGPT, más precisas y útiles serán sus respuestas. Piensa que la IA necesita contexto.
Antes de pedirle conclusiones o comparativas, reúne y compártelo todo:
- URLs de los sitios web de tus competidores.
- Textos o fragmentos de sus páginas principales (inicio, sobre nosotros, fichas de producto, blog, campañas publicitarias).
- Reseñas de clientes o valoraciones en redes sociales.
- Datos públicos como precios, tipo de envío o propuesta de valor.
Cuanto mejor sea la base de datos que le proporciones, más ajustadas y accionables serán las respuestas.
Analiza su enfoque y propuesta de valor
Si copias fragmentos de texto de las webs, URLs, anuncios o posts de tus competidores, ChatGPT puede detectar el tono, los mensajes más repetidos y el enfoque de su propuesta.
Así obtienes una fotografía clara de cómo se presentan ante el público y cómo puedes diferenciar tu discurso.
Analiza el tono de comunicación y los mensajes principales de mis competidores y compáralos con el de mi marca.

Analiza reseñas y comentarios de clientes
Las reseñas son una mina de información sobre lo que la gente valora y lo que le frustra.
Pega fragmentos de valoraciones o conversaciones en redes, y ChatGPT puede detectar los puntos de dolor, las necesidades no cubiertas y las expectativas más repetidas.
Analiza estas reseñas y resume los principales problemas y aspectos que los clientes valoran positivamente.
Este tipo de análisis te da una perspectiva más humana del mercado: no solo sabes qué hacen tus competidores, sino cómo los perciben sus usuarios.

4. Analiza precios y ofertas
El precio es una de las variables más visibles de tu estrategia, pero también una de las más sensibles.
Analizar cómo fijan los suyos tus competidores te ayudará a entender cómo perciben los clientes el valor del producto y dónde puedes posicionarte tú sin entrar en guerras de precios.
Compara el precio medio de los ramos estándar en las principales floristerías online de España y resume los patrones detectados.

5. Evalúa la presencia digital de tus competidores
Analiza cómo tus competidores gestionan su presencia online —desde sus webs hasta sus redes sociales— para entender qué les funciona, qué descuidan y dónde puedes destacar tú.
Analiza la presencia digital de mis competidores: web, redes sociales, posicionamiento SEO y canales de fidelización.



6. Estudia su proceso de venta y atención al cliente
El proceso de venta —desde la navegación hasta la posventa— es una fuente enorme de información sobre lo que tu público valora y lo que puede frustrarle.
Analiza el proceso de venta y atención al cliente de mis competidores: facilidad de compra, opciones de envío y servicio posventa.


7. Analiza su marketing y comunicación
Al analizar cómo se promocionan tus competidores —qué canales utilizan, qué mensajes repiten y qué sensaciones generan— vas a descubrir qué funciona, qué cansa y qué espacio queda libre para ti.
Analiza las campañas y el tono de marca de mis competidores: qué mensajes transmiten, en qué medios invierten y qué enfoque utilizan.

8. Efectúa un análisis DAFO
Una vez recopilada la información, puedes pedirle a ChatGPT que organice los hallazgos en una matriz DAFO (Fortalezas, Debilidades, Oportunidades y Amenazas).
Crea un análisis DAFO comparativo entre mi empresa y [nombre del competidor].
El resultado es una óptica estructurada que resume el terreno de juego y te orienta para decidir tus próximos pasos.

9. Construye un mapa de posicionamiento
En el caso del mercado floral online en España, vamos a situar las principales marcas en un eje horizontal de Comercial ↔ Sostenibilidad y otro vertical de Funcional ↔ Emocional.

¿Qué te revela este mapa?
Si el valor diferencial de tu marca es la sostenibilidad, merece tener su propio eje en un mapa y ser resaltada dentro del cuadrante “moderno y emocional”.
De este modo, la propuesta queda más clara: flores modernas, sostenibles y con alma.
10. Define o fortalece tu ventaja competitiva
Con los datos sobre la mesa, ChatGPT puede proponerte mejoras o nuevas líneas de acción: desde cómo ajustar tus mensajes hasta cómo reforzar tu propuesta de valor.
A partir de este análisis, sugiere tres formas de diferenciar mi marca en el mercado.

Una vez terminado el análisis, pídele que convierta tus conclusiones en un informe claro, visual y fácil de compartir.
Resume este análisis de competencia en una presentación breve con los puntos clave y recomendaciones.
Conclusión
Peter Drucker decía que “lo que no se mide, no se puede mejorar”. Y en el mundo empresarial actual, ignorar a tu competencia es como competir a ciegas.
Has visto cómo analizar a tus rivales te descubre oportunidades, refuerza tu estrategia y te ayuda a entender mejor el mercado. Y cómo la inteligencia artificial puede convertirse en tu mejor aliada para hacerlo de forma más rápida, profunda y precisa.
Ahora te toca a ti ponerlo en marcha.

